dissabte, 6 de gener de 2018

BREVE RELATO. EL RECUERDO DE MERCÉ.

EL RECUERDO DE MERCÉ.



Dedicado a esos terrados de los viejos edificios del barrio gótico de Barcelona, en los que pasamos horas de nuestra infancia, entre arrullos de palomas, olor a ropa limpia recién tendida, tertulias de vecinas y algún que otro gato tumbado al sol... jugando, imaginando, soñando, creciendo... bajo el cielo mediterráneo de nuestra inmensa ciudad.



Esta es la historia de Mercé, silenciosa y solitaria, parecía andar de puntillas por el mundo. A Mercé le gustaba pasear. Pasear entre las nubes, hasta perderse en el cielo azul y sus esponjosas siluetas. Ensimismada y acompañada únicamente por el arrullo y aleteo de las grises palomas, emprendía largos viajes a no se sabe dónde. Subía al terrado del viejo edificio en el que vivía, en el que había nacido su madre, alzaba sus ojos y su mirada empezaba a vagar sin rumbo fijo, recorriendo claraboyas y tejados de los edificios colindantes y, de vez en cuando, sus ojos se posaban en alguna antena oxidada.

La ropa tendida en las gastadas cuerdas y agitada por el viento: enormes y resplandecientes sábanas blancas, camisas…  alimentaban su imaginación y podían convertirse en enormes velas de embarcaciones gigantes que navegaban hacia tierra desconocida o en el escondite perfecto en el que poder aislarse del mundo real y encontrarse a solas consigo misma. En ese espacio de soledad, en el que se sentía libre y podía divisar la grandiosidad de su ciudad, era feliz.
Cuando en casa sobraba pan, a escondidas, lo cortaba minuciosamente en pequeños trocitos simétricos. De forma cuidadosa, los colocaba en el centro de una servilleta, cogía sus puntas, las anudaba y corría a regalárselas a las palomas que acudían a su cita diaria, procurando no desperdiciar ni una migaja. Éstas aguardaban en las viejas antenas e impacientes se lanzaban a sus manos, en cuanto la veían aparecer, casi sin dejar que se desplegaran las puntas de la servilleta. Las palomas picoteaban y picoteaban insaciables las minúsculas migajas que caían al suelo. Cuando ya no quedaba ni rastro de pan, emprendían con un ruidoso aleteo su vuelo.
A Mercé le gustaba coleccionar pequeños tesoros que encontraba: plumas, hojas secas que había arrastrado el viento y arremolinado en los rincones, ramitas con formas curiosas, tal vez, extraviadas por algún pájaro en la construcción de su nido, piedrecillas diminutas, semillas… pequeñas muestras de la escasa naturaleza que su entorno urbano le ragalaba. Cada pluma que encontraba, era objeto de un minucioso estudio. Sujetándola entre sus dedos, la levantaba y la miraba y remiraba a trasluz, observando cómo su suave textura filtraba los finos rayos de sol. Con delicadeza, pasaba su punta por la palma de su mano, por sus brazos, sintiendo un fino y agradable cosquilleo. Las iba atesorando en sus bolsillos hasta que éstos quedaban repletos y no cabía ni un alfiler más.
Y así, de puntillas, de esa forma tan peculiar que ella tenía de andar por la vida, abandonó su niñez, dejó de visitar su terrado, de coleccionar plumas, hojas, semillas, ramitas, piedrecillas... de dar de comer a las palomas, de imaginar veleros en alta mar navegando hacia tierras lejanas. De puntillas, transitó por la adolescencia, llegó a la madurez, cambió de casa, de ciudad, viajó por muchos países, aprendió muchos idiomas… pero a pesar de ello, seguía soñando con su terrado. Esa parcela de libertad en la que un día fue feliz. A pesar de su edad, de los años que habían transcurrido, Mercé sintió la necesidad de regresar.  De regresar a su ciudad, a sus calles, a su casa, a su terrado, a sus juegos…
Y un día, regresó y reconoció  su ciudad mucho más grande y transitada, sus calles mucho más estrechas y oscuras, la panadería de enfrente ya no existía, y su casa, que había cambiado la gran puerta de madera por una de aluminio más moderna y el pesado picaporte, en el que solía dar tres golpes secos, por unos timbres numerados. Y subió los desgastados escalones, uno a uno, hasta llegar a su terrado.
Y cuando abrió la puerta comprendió por qué había necesitado volver.

diumenge, 10 de desembre de 2017

Aula PT. "EL LIBRO DE LOS SECRETOS".

IDEANDO ESTRATEGIAS PARA ESTIMULAR LA CREACIÓN Y MEJORA DE TEXTOS ESCRITOS EN EL AULA.

Diseñando estrategias para estimular la necesidad de expresar las propias experiencias, ideas y sentimientos por escrito y mejorar la calidad de los textos elaborados por los alumnos y alumnas, surge "El libro de los secretos" en mi aula de PT.



Reflexionamos sobre la importancia de poner palabras a lo que sentimos, a nuestras experiencias... la utilidad de la agenda y del diario personal. Comentamos que en ocasiones nos pasan o sentimos cosas que nos resulta difícil comunicar a los demás pero que nos gustaría compartir con alguien, expresarlo por escrito nos puede ayudar a poner orden a nuestros pensamientos y a liberarnos de cierto malestar o tensión que nos puede producir  el no hacerlo. Y así surge la idea de crear este libro en el que cada uno puede escribir y compartir aquellas experiencias o pensamientos que no ha dicho a nadie porque no se atrevía, no sabía o simplemente porque no ha surgido. 
Tenemos una bandeja en la cual depositamos los textos que se van redactando desde principio de curso, se puede escribir en clase al terminar la tarea del día o incluso traerlos de casa ya elaborados. Compartir la lectura oral de las propias creaciones con el resto de compañeros es totalmente voluntario. 

"Te voy a confiar un secreto: yo un día me caí y me levanté como si nada hubiese pasado. Me quedé atrás del grupo de mis amigas y no se lo conté a nadie, sólo al papel" A.O. 3º

"Me gusta que llegue el fin de semana para jugar con mis amigos de la urbanización. Jugamos a fútbol y a subir a los árboles..." A.G. 5º

"Ayer soñé que me querían operar de la barriga y me ponía muy nerviosa..." E.B. 3º







Resulta una actividad atractiva hasta tal punto que los alumnos llegan a pedir libremente poder dedicar tiempo a escribir sus propios textos cuando sienten la necesidad de comunicar sus ideas y experiencias. ¡Os lo recomiendo!


dissabte, 25 de novembre de 2017

LIBRO DE "RECETAS PARA ESTAR ALEGRE". AULA P.T.

CREAMOS NUESTRO PROPIO LIBRO DE AULA INSPIRÁNDONOS EN EL ÁLBUM "RECETAS DE LLUVIA Y AZÚCAR"



Inspirándonos en un álbum que una alumna trae al aula para leer y compartir con sus compañeros: "Recetas de lluvia y azúcar" de Mónica Gutiérrez Serna en Thule Ediciones; reflexionamos sobre las pequeñas cosas cotidianas que nos producen alegría y nos hacen sentir mejor cuando la tristeza, la frustración o el enfado nos incomodan.

Este maravilloso recetario que utiliza la imaginación como principal ingrediente para cocinar y enseñar a gestionar emociones, es un mágico recurso para abrir nuestro corazón y poner palabras a lo que sentimos y a lo que lo motiva, incitándonos a expresarlo por escrito.



Al leer algunas de las recetas del libro nos detenemos en la de la alegría, fascinados por los ingredientes descritos se nos ocurre crear nuestras propias recetas y recogerlas en un libro para la clase, tal vez puedan ser de utilidad a algún compañero. 


  • "Cantar y bailar con los ojos cerrados, escuchar el sonido del viento, hacer pasteles con mi madre..." A.O.3º
  • "Gastar bromas, decir cosas bonitas a mis amigos, jugar con mis perros, ..." E.B. 3º
  • "Poner música en casa y bailar, disfrutar con mis amigos..." N. B. 6º
  • "Entrenar en la pirámide de la playa y subir hasta lo más alto, comer las comidas que prepara mi padre..." JA. G. 5º
  • "Nadar en el mar con las olas, montar en bici, crear música y animaciones..." M.Z. 6º



Genial actividad que nos lleva a poner palabras a nuestro complejo mundo interior y a expresar lo que sentimos por escrito. Al mismo tiempo, el libro que hemos creado se convierte en un recurso de aula al que todos podemos recurrir cuando necesitamos  ¡Os lo recomiendo!



diumenge, 5 de novembre de 2017

HOMENAJE POÉTICO A LAS NIÑAS, A SU FUERZA, A SU CAPACIDAD CREADORA...

"¿Y SI EL MUNDO SUCEDIERA GRACIAS A UNA NIÑA?"


"LAS NIÑAS O CÓMO SUCEDEN LAS COSAS"
Poemas: MAR BENEGAS
Ilustraciones: ROCÍO ARAYA
LITERA LIBROS, 2017


"Las niñas o cómo suceden las cosas", es una necesidad, es la urgencia de agradecer la verdad primera y devolverle a lo justo su nombre, porque son las niñas las que hacen volar a los pájaros y llegar la primavera. Mar Benegas.



Dedicado a las niñas que nunca tendrán este libro entre las maños.


 Este caprichoso poemario de Mar Benegas consta de dos partes, en la primera "Cómo suceden las cosas", con una poesía espontánea, clara y juguetona nos habla del origen mágico de las cosas; no de sus causas racionales, sino que escapando de toda lógica, nos sumerge en un universo femenino y fantástico dónde la realidad es fruto del poder creador de las niñas. Nos habla de la naturaleza: las tormentas, el día y la noche, el agua, la primavera, la luna, el tiempo, las nubes, los miedos, los sueños... también de lo cotidiano: el pan, el teléfono, los libros... todo, absolutamente todo, casi en un tono reivindicativo, tiene su origen en la acción femenina. 

Estos poemas breves de creatividad desbordante y asociaciones mágicas y sorprendentes, nos descubren un nuevo lenguaje, el lenguaje oculto y fantástico del por qué de las cosas.




En la segunda parte "Las niñas", dedica cada poema a una niña, a esas niñas que nadie nombra, a esas que no existen, y al diverso y complejo mundo interior infantil femenino. Poemas muy breves pero intensos, psicológicos, que permiten múltiples lecturas, tantas como lectores. La niña barco, pez, elefante, poeta, desierto, ficticia, pintora, elegida, esperanza... 

Las magníficas ilustraciones de Rocío Araya llenas de profundidad y fuerza, en las que combina diferentes técnicas como efecto collage, ceras, lápices... nos ayudan a zambullirnos en el complejo universo femenino alimentado por las diferentes realidades que viven las niñas, hijas, madres... mujeres.





Muy recomendable para todos los públicos, desde los primeros lectores acompañados del adulto para su lectura, y sin límite de edad, porque cada lector y cada nueva lectura descubre una palabra, una asociación, una emoción... diferente.


Enlace a las ilustraciones del libro en el blog de Rocío Araya



diumenge, 8 d’octubre de 2017

Aula P.T.

Inspirándonos en un "extravagante" álbum que despierta la creatividad y la originalidad de los más pequeños, en el aula de PT creamos nuestras propias historias.




Recreamos "EL SEÑOR EXTRAVAGANTE" de Alberto Celdrán y David Santacruz, Instituto Intercultural de la Narración Oral 2017.




Después de la lectura del álbum los alumnos proponen dar vida a "la señora extravagante" utilizando variados materiales del aula: elementos de la naturaleza (piedras, lapas, conchas...) así como diferentes utensilios escolares (sacapuntas, regletas, gomas, ceras...)

Seleccionamos materiales, construimos, verbalizamos, escribimos, fotografiamos y dejamos volar la imaginación.


"Una vez me encontré a una señora con extraña cabeza y más extraños pies. Tenía la señora una cabeza de piedra. Dos grandes ojos de lapas agujereadas. Naricita de bolita de papel. Cejas de gomet de color rojo, de boca una gran concha y las orejas de monedas..." N.B.







"Una vez me encontré una señora, era guapa como mi abuela Marisa, con bonita cabeza y más bonitos pies. Tenía una cabeza de pinzas de madera. Dos grandes ojos de conchas marinas..."





"El Señor Extravagante" motivante y original recurso que nos invita a contar y recrear de mil formas diferentes: oral, escrita, con materiales diversos... nuevas historias no menos "extravagantes" y cargadas de espontaneidad. 


diumenge, 24 de setembre de 2017

"Extravagante" álbum que despierta la curiosidad y la creatividad de los más pequeños

"EL SEÑOR EXTRAVAGANTE"

Alberto Celdrán y David Santacruz

Instituto Intercultural de la Narración Oral, 2017



Quiero recomendaros un divertido y original álbum recién salido de la imprenta que llama la atención y despierta la curiosidad de los más pequeños desde el principio al fin. 


Su formato, pequeño y grueso, y su portada, sin ilustraciones sólo con grandes letras, recuerdan a una novela para adultos. Su título toda una provocación que incita a hacer las más diversas conjeturas sobre el contenido del libro y el significado de la palabra “extravagante”… larga, misteriosa y poco usual en el vocabulario de nuestros pequeños (podría tratarse de “un señor muy, muy vago” como nos sorprendió un niño el día de su presentación). 

Su breve texto poético y dinámico, nos va describiendo minuciosamente el cuerpo de este extraño ser formado con los más diversos restos de alimentos: corteza de melón, huesos de aceituna, piel de naranja, corteza de queso… hasta una galleta campurriana. Sus ilustraciones son fotografías llenas de colorido, atractivas y sugerentes, que siempre aparecen en la página siguiente al texto al que hacen referencia, de forma intencionada para despertar la fantasía y creatividad del lector y darle tiempo a que su imaginación pueda completar mentalmente la imagen que va a visualizar.



Al final, una lección de vida para todos los públicos “Pero no hay que juzgar a nadie sin antes conocer, ni al Señor Extravagante que yo me encontré una vez”.

No cabe la menor duda de que sus creadores Alberto Celdrán y David Santacruz nos han sorprendido con este “extravagante” álbum totalmente diferente a su anterior creación “El sueño de la tortuga”. Alegre, divertido, despierta la curiosidad y aviva el ingenio de los niños y de los educadores sugiriendo mil formas de recrearlo en el hogar y en la escuela. 

¡Os lo recomiendo, un auténtico homenaje a la creatividad!



dissabte, 9 de setembre de 2017

GENIAL ÁLBUM QUE NOS RECUERDA QUE LA ESCUELA DEBE CULTIVAR LA ALEGRÍA COMO MOTOR DE DESARROLLO Y APRENDIZAJE

Iniciamos el curso con una maravillosa propuesta para maestros y educadores:

"LA ESCUELA DE LOS NIÑOS FELICES"

Texto de Gudrun Pausewang

Ilustraciones de Inge Steineke

Lóguez Ediciones, 2017


"Te voy a confiar un secreto:

Hay una escuela donde no se aprende a deletrear, sino a cabalgar sobre ciervos."


Este álbum, una auténtica joya desde el principio al final, nos lleva a reflexionar sobre el tipo de escuela que todos hemos soñado como niños y adultos y a compararla con la escuela real que como maestros y educadores ofrecemos a nuestros alumnos.


"Tampoco se aprende a mirar fijamente a la pizarra con ojos soñolientos, sino a navegar sobre nubes"


Entre la mirada soñadora de cómo nos gustaría que fuera la escuela y cómo realmente la hacemos, algo ha cambiado; y es que frecuentemente encorsetada por exigencias curriculares y tanto libro de texto, a la escuela y a los que somos escuela, se nos olvida algo fundamental: soñar, cantar, recitar poesía, bailar, abrazar, observar la naturaleza, despertar la curiosidad... tantas y tantas cosas básicas para educar la alegría, motor de aprendizaje y desarrollo personal. En definitiva, a la escuela se le olvida su objetivo primordial: educar para impulsar personas plenas y felices, soñadoras y creativas.


"No se aprende a bajar la cabeza ni a mirar de reojo al maestro, sino a domar monstruos"


Más allá de las metodologías y didácticas diversas, la escuela debe favorecer unas relaciones afectivas que generen seguridad y confianza, que lleven al niño a expresarse tal y como es, sin miedo a ser juzgado... cultivando conscientemente los pequeños momentos de alegría que van surgiendo y creándose día a día en las aulas, en los recreos... como medio de aprendizaje y desarrollo, transitando por las emociones vitales y aprendiendo a gestionarlas con naturalidad.

Este precioso álbum, con sus delicadas ilustraciones llenas de colorido y fascinantes detalles, llenos de magia y fantasía, más propios del mundo de los sueños que del mundo real, puede convertirse en un sugerente tratado de pedagogía que nos incita como maestros a poner consciencia en cómo actuamos en la escuela, independientemente de la actividad que desarrollemos, como generadores de alegría, fantasía, entusiasmo, curiosidad... emociones imprescindibles para el pleno y armónico desarrollo de nuestros alumnos.

Su lectura en el aula puede ser un genial recurso para proponer a nuestros alumnos que reflexionen y expresen verbalmente, por escrito o a través de un dibujo, cómo les gustaría que fuera su escuela y qué actividades les gustaría poder realizar en ella. Iniciando curso puede ser una reflexión que nos aporte grandes ideas sobre qué y cómo crear una escuela en la que todos nuestros alumnos se sientan felices.