dissabte, 10 de febrer de 2018

UN CLÁSICO QUE NOS INVITA A REFLEXIONAR SOBRE EL EGOÍSMO, LA SOLEDAD Y EL AISLAMIENTO QUE NOS DEPARA

“El Gigante Egoísta”

Oscar Wilde

Ilustrado y abreviado por Alexis Deacon

EDICIONES EKARÉ




Maravillosa adaptación de un clásico que nos recuerda que las actitudes egoístas nos apartan y aíslan de los demás; la incapacidad para compartir, la falta de empatía, el sentirnos en todo momento el centro del universo o de autoprotegernos, nos impide disfrutar con plenitud de las relaciones sociales, del enriquecimiento y disfrute que ellas nos aportan; creando un círculo vicioso del cual es difícil salir.

“Todas las tardes, al regresar de la escuela, los niños iban a jugar al jardín del Gigante”, un hermoso jardín al que las diferentes estaciones regalaban auténticas maravillas y en el que los niños disfrutaban a sus anchas. Pero un día, el Gigante regresó, se enfadó tanto al ver a los niños jugando en su propiedad que construyó un gran muro para impedir su entrada, colocando el cartel de “PROHIBIDO EL PASO”. La Nieve, la Escarcha, el Viento del Norte y el Granizo, se instalaron en él. El Gigante, cansado de tanto frío, deseaba la llegada de la Primavera que no osaba pisar su jardín. Un día, el canto de un pequeño gorrión le alertó de su llegada. La entrada de los niños por un agujero en el muro, hicieron que la primavera floreciera de nuevo. El frío de la soledad y del largo invierno, conmovieron el corazón del Gigante, dándose cuenta de su error.





Su cambio de actitud, puesto que al final es capaz de ayudar, compartir y jugar con los niños, le hacen verdaderamente grande y feliz, demostrándonos que la generosidad y la capacidad de compartir pueden producirnos una gran satisfacción personal. 

El contraste de las ilustraciones coloridas del jardín repleto de niños, en plena primavera y las oscuras, de un jardín habitado por la Nieve, la Escarcha, el Granizo y el Viento del Norte; nos transmite el frío de la soledad y el aislamiento que el egoísmo puede llegar a hacernos sentir.

Os lo recomiendo, una auténtica joya que nos permiten reflexionar, a pequeños y mayores, sobre la generosidad, la alegría de compartir con los demás y los vínculos y relaciones interpersonales tan enriquecedoras que se crean.


dijous, 8 de febrer de 2018

BREVE RELATO. LA ESPERA.

Dedicado a las madres de los que se hacen a la mar en busca de su sueño blanco, a su triste suerte. 


Mientras unos son atrapados por las autoridades y devueltos a sus países de origen, otros pierden sus vidas devorados por un mar cruel y despiadado y, pocos, muy pocos, logran llegar a las costas europeas cayendo en las manos de mafias que, sin escrúpulos, trafican con el deseo de alcanzar una vida digna.



Al caer la tarde, frente al mar, Mariéme espera. Cree que el viento le traerá noticias, que el mar le devolverá su voz, su mirada. Y recuerda.

Recuerda el primer día que la pudo coger entre sus brazos y cómo, al sentir el calor de su pequeño cuerpo, comprendió el misterio de la vida.
Recuerda cómo fue creciendo, cómo sus pequeñas manos, redonditas y fuertes, siempre estaban sucias de andar metidas en juegos, las rodillas peladas y el pelo despeinado.
Mariéme espera a su niña, su niña inquieta. Diferente a las demás, soñadora, intrépida y valiente.

Sin saber cuándo ni por qué, en su interior fue creciendo un sueño. Tal vez, lo que oyó contar a sus amigos y vecinos, las imágenes que vio en la televisión y lo mucho que imaginó, fueron alimentando una ilusión. Llegar al continente europeo, una vida diferente a la que había llevado su abuela, su madre, sus tías… todas y cada una de las mujeres de su familia. Todo se fue fundiendo en su sueño blanco. Una vida digna, una casa confortable, comida, un poco de dinero… tantas y tantas cosas anhelaba su niña.  

Mariéme, como todos los días, corre impaciente hacia la orilla. Cree oír su risa. Y recuerda.

Recuerda a su pequeña saliendo de clase, corriendo con sus alegres ropas multicolores mecidas por el viento, emocionada por lo aprendido, dispuesta a ayudar a los suyos. Recuerda que tuvo que abandonar la escuela para echar una mano en las tareas domésticas: limpiar, cuidar a sus hermanos, cocinar… que vendía lo que hiciera falta por las calles embarradas y llenas desperdicios a cambio de algo de dinero para comida, medicinas.... Recuerda cómo su sueño blanco fue creciendo, más y más, hasta sentir que la fuerza de sus alas le permitía emprender el vuelo.
Una noche, su niña le contó su secreto y, comprendió. Comprendió porque sabía de qué le hablaba. Mariéme ya conocía el sueño blanco, ella también lo tuvo, un día ya muy lejano. Pero se esfumó, como se esfuman los sueños que parecen volar demasiado alto.

Bajo el brillo de las estrellas, de la noche más larga, su niña partió en un cayuco, lleno de sueños blancos. Mariéme le entregó un colgante, una pequeña concha atada a una cuerda negra. Se la puso en su cuello, para que sintiera la protección de los suyos, la calidez de su tierra. Y en el mar, se alejó su voz, su mirada, su risa… entre tantos cuerpos hacinados, tiritando de frío y humedad, en esa noche tan larga.

Mariém siente el dolor de la ausencia, cree escuchar susurros en el romper de las olas. Pero pronto, su ilusión se desvanece. Espera, recuerda...

En otras playas del continente africano, bajo la luz de otras lunas, todas las noches a la orilla de un mar que, a veces acaricia y a veces devora; Fatou, Awa, Amina, Maimouna… deseando que el sueño blanco abra sus alas, creen escuchar una voz y esperan que la vida les devuelva una sonrisa, una mirada…



dissabte, 20 de gener de 2018

UNA DIVERTIDA HISTORIA SOBRE EL RUIDO Y SUS POSIBLES CONSECUENCIAS CATASTRÓFICAS

 "RUIDO"

PABLO ALBO Y GURIDI

EDITORIAL NARVAL, 2014



Trabajando en el aula la necesidad de reducir al máximo el nivel de ruido y conciliarnos con la calma para mejorar la concentración y el rendimiento escolar, descubrí esta genial historia llena de humor que ejemplifica, de forma exagerada y divertida, las posibles consecuencias de un ambiente sonoro excesivamente ruidoso. 


En "Ruido", Pablo Albo nos sitúa en el pueblo más silencioso del mundo: 


"Era uno de esos lugares donde la gente camina despacio, cierra la puerta con cuidado, habla en voz baja, llama a los niños por gestos y hasta las moscas zumban flojito"


Pero un pequeño incidente desencadena una serie de acontecimientos que van incrementando progresivamente el ruido del lugar y ocasionando un auténtico caos. 



Patricia, como todas la mañanas, enciende la radio mientras desayuna, pero esa mañana suena especialmente bajito así que decide subir su volumen. Su vecino Osorio, al oír la música, decide golpear su pared para que se de por enterada. Jaime, alterado por la música y los golpes, cree que han empezado las fiestas y tira tracas para convocar a todo el mundo. El circo ambulante, al oír el escándalo, cree que otro circo se les ha adelantado e inicia su desfile y los animales del circo empiezan su actuación: hipopótamos, cabras, leones, jirafas, tigres... el tráfico cortado, policía, bomberos y un ruido ensordecedor que logra despertar a alguien que llevaba cientos de años durmiendo. Hasta que el silencio vuelve de nuevo, salvo en casa de Patricia que sigue con la radio a todo volumen.



La historia llena de detalles divertidos, la intriga que página a página se va creando y el caos onomatopéyico que invita al oyente a participar y a adelantar lo que ocurrirá en la página siguiente, así como las ilustraciones de Guridi desenfadadas y dinámicas, convierten este álbum en un recurso atractivo. Sin olvidar la sorpresa final que descubre el verdadero motivo por el cual Patricia pone a todo volumen su radio mientras se toma su café con leche.



Una historia llena de humor que nos hace reflexionar sobre las consecuencias de vivir rodeados de ruidos molestos, ensordecedores, constantes, inesperados... que merman nuestra capacidad de concentración, de pensar con lógica y coherencia, incluso nuestra salud y buen humor. No os lo podéis perder, divertido e inolvidable.




dissabte, 6 de gener de 2018

BREVE RELATO. EL RECUERDO DE MERCÈ.

EL RECUERDO DE MERCÈ.



Dedicado a esos terrados de los viejos edificios del barrio gótico de Barcelona, en los que pasamos horas de nuestra infancia, entre arrullos de palomas, olor a ropa limpia recién tendida, tertulias de vecinas y algún que otro gato tumbado al sol... jugando, imaginando, soñando, creciendo... bajo el cielo mediterráneo de nuestra inmensa ciudad.



Esta es la historia de Mercè, silenciosa y solitaria, parecía andar de puntillas por el mundo. A Mercè le gustaba pasear. Pasear entre las nubes, hasta perderse en el cielo azul y sus esponjosas siluetas. Ensimismada y acompañada únicamente por el arrullo y aleteo de las grises palomas, emprendía largos viajes a no se sabe dónde. Subía al terrado del viejo edificio en el que vivía, en el que había nacido su madre, alzaba sus ojos y su mirada empezaba a vagar sin rumbo fijo, recorriendo claraboyas y tejados de los edificios colindantes y, de vez en cuando, sus ojos se posaban en alguna antena oxidada.

La ropa tendida en las gastadas cuerdas y agitada por el viento: enormes y resplandecientes sábanas blancas, camisas…  alimentaban su imaginación y podían convertirse en enormes velas de embarcaciones gigantes que navegaban hacia tierra desconocida o en el escondite perfecto en el que poder aislarse del mundo real y encontrarse a solas consigo misma. En ese espacio de soledad, en el que se sentía libre y podía divisar la grandiosidad de su ciudad, era feliz.
Cuando en casa sobraba pan, a escondidas, lo cortaba minuciosamente en pequeños trocitos simétricos. De forma cuidadosa, los colocaba en el centro de una servilleta, cogía sus puntas, las anudaba y corría a regalárselas a las palomas que acudían a su cita diaria, procurando no desperdiciar ni una migaja. Éstas aguardaban en las viejas antenas e impacientes se lanzaban a sus manos, en cuanto la veían aparecer, casi sin dejar que se desplegaran las puntas de la servilleta. Las palomas picoteaban y picoteaban insaciables las minúsculas migajas que caían al suelo. Cuando ya no quedaba ni rastro de pan, emprendían con un ruidoso aleteo su vuelo.
A Mercè le gustaba coleccionar pequeños tesoros que encontraba: plumas, hojas secas que había arrastrado el viento y arremolinado en los rincones, ramitas con formas curiosas, tal vez, extraviadas por algún pájaro en la construcción de su nido, piedrecillas diminutas, semillas… pequeñas muestras de la escasa naturaleza que su entorno urbano le ragalaba. Cada pluma que encontraba, era objeto de un minucioso estudio. Sujetándola entre sus dedos, la levantaba y la miraba y remiraba a trasluz, observando cómo su suave textura filtraba los finos rayos de sol. Con delicadeza, pasaba su punta por la palma de su mano, por sus brazos, sintiendo un fino y agradable cosquilleo. Las iba atesorando en sus bolsillos hasta que éstos quedaban repletos y no cabía ni un alfiler más.
Y así, de puntillas, de esa forma tan peculiar que ella tenía de andar por la vida, abandonó su niñez, dejó de visitar su terrado, de coleccionar plumas, hojas, semillas, ramitas, piedrecillas... de dar de comer a las palomas, de imaginar veleros en alta mar navegando hacia tierras lejanas. De puntillas, transitó por la adolescencia, llegó a la madurez, cambió de casa, de ciudad, viajó por muchos países, aprendió muchos idiomas… pero a pesar de ello, seguía soñando con su terrado. Esa parcela de libertad en la que un día fue feliz. A pesar de su edad, de los años que habían transcurrido, Mercè sintió la necesidad de regresar.  De regresar a su ciudad, a sus calles, a su casa, a su terrado, a sus juegos…
Y un día, regresó y reconoció  su ciudad mucho más grande y transitada, sus calles mucho más estrechas y oscuras, la panadería de enfrente ya no existía, y su casa, que había cambiado la gran puerta de madera por una de aluminio más moderna y el pesado picaporte, en el que solía dar tres golpes secos, por unos timbres numerados. Y subió los desgastados escalones, uno a uno, hasta llegar a su terrado.
Y cuando abrió la puerta comprendió por qué había necesitado volver.

diumenge, 10 de desembre de 2017

Aula PT. "EL LIBRO DE LOS SECRETOS".

IDEANDO ESTRATEGIAS PARA ESTIMULAR LA CREACIÓN Y MEJORA DE TEXTOS ESCRITOS EN EL AULA.

Diseñando estrategias para estimular la necesidad de expresar las propias experiencias, ideas y sentimientos por escrito y mejorar la calidad de los textos elaborados por los alumnos y alumnas, surge "El libro de los secretos" en mi aula de PT.



Reflexionamos sobre la importancia de poner palabras a lo que sentimos, a nuestras experiencias... la utilidad de la agenda y del diario personal. Comentamos que en ocasiones nos pasan o sentimos cosas que nos resulta difícil comunicar a los demás pero que nos gustaría compartir con alguien, expresarlo por escrito nos puede ayudar a poner orden a nuestros pensamientos y a liberarnos de cierto malestar o tensión que nos puede producir  el no hacerlo. Y así surge la idea de crear este libro en el que cada uno puede escribir y compartir aquellas experiencias o pensamientos que no ha dicho a nadie porque no se atrevía, no sabía o simplemente porque no ha surgido. 
Tenemos una bandeja en la cual depositamos los textos que se van redactando desde principio de curso, se puede escribir en clase al terminar la tarea del día o incluso traerlos de casa ya elaborados. Compartir la lectura oral de las propias creaciones con el resto de compañeros es totalmente voluntario. 

"Te voy a confiar un secreto: yo un día me caí y me levanté como si nada hubiese pasado. Me quedé atrás del grupo de mis amigas y no se lo conté a nadie, sólo al papel" A.O. 3º

"Me gusta que llegue el fin de semana para jugar con mis amigos de la urbanización. Jugamos a fútbol y a subir a los árboles..." A.G. 5º

"Ayer soñé que me querían operar de la barriga y me ponía muy nerviosa..." E.B. 3º







Resulta una actividad atractiva hasta tal punto que los alumnos llegan a pedir libremente poder dedicar tiempo a escribir sus propios textos cuando sienten la necesidad de comunicar sus ideas y experiencias. ¡Os lo recomiendo!


dissabte, 25 de novembre de 2017

LIBRO DE "RECETAS PARA ESTAR ALEGRE". AULA P.T.

CREAMOS NUESTRO PROPIO LIBRO DE AULA INSPIRÁNDONOS EN EL ÁLBUM "RECETAS DE LLUVIA Y AZÚCAR"



Inspirándonos en un álbum que una alumna trae al aula para leer y compartir con sus compañeros: "Recetas de lluvia y azúcar" de Mónica Gutiérrez Serna en Thule Ediciones; reflexionamos sobre las pequeñas cosas cotidianas que nos producen alegría y nos hacen sentir mejor cuando la tristeza, la frustración o el enfado nos incomodan.

Este maravilloso recetario que utiliza la imaginación como principal ingrediente para cocinar y enseñar a gestionar emociones, es un mágico recurso para abrir nuestro corazón y poner palabras a lo que sentimos y a lo que lo motiva, incitándonos a expresarlo por escrito.



Al leer algunas de las recetas del libro nos detenemos en la de la alegría, fascinados por los ingredientes descritos se nos ocurre crear nuestras propias recetas y recogerlas en un libro para la clase, tal vez puedan ser de utilidad a algún compañero. 


  • "Cantar y bailar con los ojos cerrados, escuchar el sonido del viento, hacer pasteles con mi madre..." A.O.3º
  • "Gastar bromas, decir cosas bonitas a mis amigos, jugar con mis perros, ..." E.B. 3º
  • "Poner música en casa y bailar, disfrutar con mis amigos..." N. B. 6º
  • "Entrenar en la pirámide de la playa y subir hasta lo más alto, comer las comidas que prepara mi padre..." JA. G. 5º
  • "Nadar en el mar con las olas, montar en bici, crear música y animaciones..." M.Z. 6º



Genial actividad que nos lleva a poner palabras a nuestro complejo mundo interior y a expresar lo que sentimos por escrito. Al mismo tiempo, el libro que hemos creado se convierte en un recurso de aula al que todos podemos recurrir cuando necesitamos  ¡Os lo recomiendo!



diumenge, 5 de novembre de 2017

HOMENAJE POÉTICO A LAS NIÑAS, A SU FUERZA, A SU CAPACIDAD CREADORA...

"¿Y SI EL MUNDO SUCEDIERA GRACIAS A UNA NIÑA?"


"LAS NIÑAS O CÓMO SUCEDEN LAS COSAS"
Poemas: MAR BENEGAS
Ilustraciones: ROCÍO ARAYA
LITERA LIBROS, 2017


"Las niñas o cómo suceden las cosas", es una necesidad, es la urgencia de agradecer la verdad primera y devolverle a lo justo su nombre, porque son las niñas las que hacen volar a los pájaros y llegar la primavera. Mar Benegas.



Dedicado a las niñas que nunca tendrán este libro entre las maños.


 Este caprichoso poemario de Mar Benegas consta de dos partes, en la primera "Cómo suceden las cosas", con una poesía espontánea, clara y juguetona nos habla del origen mágico de las cosas; no de sus causas racionales, sino que escapando de toda lógica, nos sumerge en un universo femenino y fantástico dónde la realidad es fruto del poder creador de las niñas. Nos habla de la naturaleza: las tormentas, el día y la noche, el agua, la primavera, la luna, el tiempo, las nubes, los miedos, los sueños... también de lo cotidiano: el pan, el teléfono, los libros... todo, absolutamente todo, casi en un tono reivindicativo, tiene su origen en la acción femenina. 

Estos poemas breves de creatividad desbordante y asociaciones mágicas y sorprendentes, nos descubren un nuevo lenguaje, el lenguaje oculto y fantástico del por qué de las cosas.




En la segunda parte "Las niñas", dedica cada poema a una niña, a esas niñas que nadie nombra, a esas que no existen, y al diverso y complejo mundo interior infantil femenino. Poemas muy breves pero intensos, psicológicos, que permiten múltiples lecturas, tantas como lectores. La niña barco, pez, elefante, poeta, desierto, ficticia, pintora, elegida, esperanza... 

Las magníficas ilustraciones de Rocío Araya llenas de profundidad y fuerza, en las que combina diferentes técnicas como efecto collage, ceras, lápices... nos ayudan a zambullirnos en el complejo universo femenino alimentado por las diferentes realidades que viven las niñas, hijas, madres... mujeres.





Muy recomendable para todos los públicos, desde los primeros lectores acompañados del adulto para su lectura, y sin límite de edad, porque cada lector y cada nueva lectura descubre una palabra, una asociación, una emoción... diferente.


Enlace a las ilustraciones del libro en el blog de Rocío Araya